Emprendemos nuestra travesía de 2018

Emprendemos nuestra travesía de 2018

Iniciamos la travesía de 2018

¡Largamos amarras! ¡Ya estamos en marcha en una nueva aventura! Al fin llegó el ansiado día de partir, de afrontar un nuevo reto con mucha ilusión por volver a la mar, descubrir nuevos lugares, vivir nuevas experiencias y también, cómo no, reencontrarse con lugares y seres queridos.

Ahora rumbo norte, hasta Burriana, donde haremos la varada y revisión del casco, para después tomar rumbo este, hacia Atenas. Las primeras etapas serán por España: Villajoyosa, Cullera, Valencia, Castellón, Islas Columbretes, Mallorca (Andratx y Porto Colom) y Menorca (Mahon), para desde esta preciosa isla dar el primer salto, al sur de Cerdeña.

Finalmente hemos culminado todos los preparativos y acomodado la estiba. Uno comienza haciendo listas pero según se van tachando asuntos pendientes cuando se van resolviendo, se van incorporando nuevas tareas a realizar, cosas a comprar o elementos a instalar o a reparar; parece que no se acaba nunca, que siempre quedan “pendientes”. Aun así, hay que ser resolutivos, y siguiendo  el principio de que “lo óptimo es enemigo de lo bueno” somos partidarios de  respetar las fechas comprometidas. Y salvo causa mayor, no demorar la largada.

¡Qué cantidad de objetos y chismes, unos necesarios y otros que facilitan la navegación o la vida a bordo acabamos de almacenar, convenientemente estibados! Más de quinientos kilos en total. Desde libros y equipos electrónicos hasta utensilios de cocina, desde herramientas hasta cartas y derroteros, desde piezas de repuesto hasta elementos de seguridad  y documentos del barco.

A los que hay que añadir la cantidad de ropa para largo tiempo y víveres no perecederos (si bien iremos comprando regularmente en los coloridos mercados locales, también hay productos duraderos que conviene llevar, como especias o conservas), además de varias cajas de botellas de vino que acomodamos. Muchas son para regalar: siempre son muy bien recibidas por la marinería o por los vecinos de pantalán que echan una mano con las amarras, abren muchas puertas y generan más amistades.

Ha habido que acometer algunos ajustes y arreglos, complementarios a los que hicimos un par de años atrás, más numerosos y de mayor calado, para nuestra primera travesía mediterránea. Quizás el más importante tenga que ver con las velas y su trimado en condiciones duras.

Hemos optado por la sustitución de la vela mayor, ¡después de diez años de desgaste! Ya se había estirado y deformado bastante su bolsa, lo que dificultaba su trimado.  Que hermosura de vela crucero-regata nos han hecho nuestros amigos “Chuto” y Joaquín, como podéis apreciar. Espero que contribuya a nuestro disfrute a la cabalgar alegre del Fenque. Tras darle muchas vueltas, hemos decidido finalmente incorporarle una tercera franja de rizos. Hasta ahora, cuando el viento arreciaba en exceso y el segundo rizo ya era insuficiente, optábamos por arriar completamente la mayor. A pesar de los  inconvenientes que conlleva, apostamos por que nos parece más sencillo tomar un tercer rizo que arriar la mayor e izar una vela de capa.

Nueva vela mayor Fenque

 

También hemos instalado un estay volante que nos permite, en caso de temporal, recoger el Génova en su enrollador del estay de proa y en un segundo estay, algo más retrasado, izar un tormentín que nos dé potencia y gobierno, en condiciones difíciles de viento y ola. Al ser volante, cuando no está trabajando, se puede aflojar con un pelícano y llevarlo a la base de un obenque, para facilitar las viradas del génova. En el pasado utilizamos el amantillo del tangón a modo de estay para engarruchar o envergar el tormentín, pero a pesar de tratarse de un cabo rígido, sin elasticidad alguna, la fuerza del viento le provocaba una curvatura que derivaba en ineficiencia y riesgo de rotura.

Además hubo que hacer alguna sustitución de cables en la jarcia fija, porque ya habían saltado algunos hilos del back estay y de los guardamancebos. ¡La seguridad a bordo de un barco es lo primero!

También ha habido que revisar el AIS, que había dejado de recoger la señal de posición emitida por los barcos cercanos, lo cual sí que es realmente una ayuda imprescindible en la navegación nocturna. Como veréis en la siguiente foto sacada ahora mismo del marinetraffic.com”, el tráfico es de tal intensidad que aunque haya que estar siempre mirando al horizonte toda ayuda a la navegación en este sentido es poca.

AIS Radar de navegación

 

Por último hemos acometido algunas otras modificaciones de pequeños detalles con sustituciones o mejoras como por ejemplo un mando adicional de manejo del molinete del ancla en el puesto de timón, elementos de seguridad adicionales en caso de “hombre al agua” (hemos comprado unas radiobalizas individuales que cada tripulante lleva siempre en su brazo) o reparaciones de menor importancia, que sería largo detallar, pero que contribuyen a una mejor navegación o una vida más placentera.

El uso previsto de este barco es el que le veníamos dando: algunas regatas, travesías cortas, fondeos y paseos. Para habitarlo temporadas largas optamos por realizar algunas pequeñas adecuaciones tanto en el interior, que aporten confort, al no tratarse de un crucero puro, como en el exterior (estay volante para triqueta y tormentín, asientos elevados en popa, placas solares, otra ancla en popa, desvío de todo la maniobra a la bañera,  muchos más metros de cadena de fondeo, refuerzo de algunos arraigos, equipos de seguridad y material de respeto, etc.).

Emprendemos nuestra travesía del 2018

 

Y con todo esto, actualizadas las cartas náuticas y con las últimas ediciones disponibles de los derroteros de las costas y mares por lo que vamos a navegar, emprendemos ruta. En la próxima entrada esperamos poder daros ya fotos y comentarios de nuestras vivencias en esta nueva travesía del 2018.

Estamos entusiastas por este nuevo reto, camino a nuestra Ítaca, que sabemos debemos acometer con sosiego, recreándonos en los detalles, sabedores de que, como Ulises, encontraremos dificultades y satisfacciones, distracciones y desafíos, cíclopes y sirenas, pero que, a buen seguro, nos haré crecer y sentir.

¡Buenos vientos para todos!

 

Costa Cálida, 16 de abril de 2018.

Autor: José Muro.

 

2 comentarios

  1. Ana Cáceres dice:

    Marineros : les deseo buenos vientos y mucha suerte en el viaje !!!

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