Por Nisyros, Halki y Symi con amigos

Por Nisyros, Halki y Symi con amigos

Nisyros, Halki y Symi

Esta quincena nos hemos recreado revisitando y compartiendo algunos de nuestros lugares favoritos con los excelentes amigos que nos han visitado y descubriendo algunas bahías o puertos que no habíamos podido conocer en las semanas previas por las islas cercanas a Kos y a Rodas. En concreto en Leros y Kalimnos por el norte y Nisyros, Tilos, Symi y Halki por el sur.

Inesperadamente llegó el meltemi y, cómo no, nos agarró por sorpresa, sin previo aviso. Plácidamente fondeados en el estrecho de Agia Marina, al nordeste de la isla de Symi, se levantó repentinamente, arreciando por momentos, lo que nos obligó a levantar el fondeo y buscar refugio al sur de la isla, en Panormitis. Afortunadamente la travesía es corta, de escasas diez millas, en las que tuvimos que aguantar muy duras rachas (fuerza 7 y 8 en la escala Beaufort) acentuadas por la orografía tan elevada de la isla, hasta llegar al amparo de aquella protegida bahía, donde se habían refugiado muchos otros barcos, probablemente sorprendidos al igual que nosotros.

Fenómenos atmosféricos no previstos de violentos vientos que perturban o alteran la intensidad del meltemi y que toca capear. Pero ya la experiencia nos dice que cediendo rumbo y armándose de paciencia todo pasa. Hay lugares benditos y otros no tanto, porque aparentan ser plácidos, pero resultan engañosos y cuando el viento se enfurece, pueden resultar ratoneras.

Nisyros Halki y Symi
El meltemi genera gran oleaje

La costa este de Symi es muy hermosa, abrupta y muy elevada, pero las escasas bahías que la jalonan son, en general, de aguas muy profundas hasta la propia orilla, por lo que no dan para el fondeo, salvo que se lleve muchos más metros de cadena de los cincuenta del Fenque que permita hacerlo con seguridad.

Como está situada a escasas millas al sur de la península occidental de Datca, en Turquía, en una enorme bahía cercana a las muy concurridas ciudades costeras vacacionales de Bodrum y Mármaris, se convierte en un destino favorito de sus vecinos otomanos. No nos sorprende por tanto encontrar, por primera vez en este verano, mayoría de barcos vecinos con bandera turca. Muchos vienen incluso a pasar el día a estos preciosos recónditos lugares griegos más despoblados y menos concurridos.

Nisyros Halki y Symi
Da pena siempre abandonar Symi

Frente a Symi regresamos a la particular y diferente isla de Nisyros que ya habíamos visitado, pero nos sigue gustando tanto como la primera vez. El puerto de Palou es coqueto y familiar, con pocas casas y una iglesia blanqueadas dispuestas en una sola fila en derredor del puerto, a modo de costanera como calle mayor, donde algunas viejecitas vestidas de negro se sientan a “tomar la fresca” y conversar al caer el sol.

Se trata de un puerto con dos muelles de amarre enfrentados, norte y sur en un “cul de sac”. En el rincón amarran unos caiques pesqueros y pequeños barquitos de bajo calado y el resto queda libre para una docena de veleros en cada lado. Por cierto, me admira el comportamiento de estos caiques. Tuvimos una jornada de vientos intensos innavegables, donde en el propio puerto los barcos pegábamos unos tirones tremendos y veía que mi vecino de estribor, que era un caique, apenas se mecía…. como si no hubiera viento o no fuera con el….

Palou en Nysiros nos encanta por su tranquilidad y autenticidad 1024x680 - Por Nisyros, Halki y Symi con amigos
Palou , en Nysiros nos encanta por su tranquilidad y autenticidad

Esta tranquilidad deliciosa se verá turbada al día siguiente cuando unos doscientos energúmenos exaltados, norteamericanos, llegan en una flotilla, a bordo de una docena de enormes catamaranes, con el único objetivo de montar “fiesta”. Durante el día dormitan, pero, al llegar la noche, se apoderan del poblado, disfrazados de los modos más extravagantes, primero dando vueltas en los ruidosos “quads y buggys” alquilados “ad hoc” y después montan el chiringuito, donde no paran de gritar y bailar bajo una música estridente y enloquecedora, hasta el amanecer, sin consideración por los habitantes ni por los tripulantes respetuosos de la otra veintena de barcos amarrados en el puerto.

No logro entender porque no se van a una bahía donde no haya nadie más o a lugares marchosos de moda, como Ibiza o Mikonos, donde su presencia no causaría sorpresa ni enojo, en lugar de venir a alterar la paz y autenticidad de los pocos lugares tranquilos que quedan en el mediterráneo. Son veinteañeros jóvenes y es normal que se diviertan con el botellón, pero no aquí, ¡por favor! 

A la espalda del puerto, una escarpada montaña tupida de verde, aporta color y vida a la isla, diferenciándola del tradicional aspecto rocoso habitual en la región. A escasos quinientos metros, siguiendo la línea de la costa, emerge un suntuoso conjunto de varios edificios abandonados, en estado ruinoso, que recuerda a los balnearios decimonónicos de aguas termales. Nos cuentan que hace más de un centenar de años, un médico griego decidió apostar por crear aquí un lujoso balneario de aguas sulfurosas, a semejanza de los que se estilaban en la época. Al parecer funcionó unos años, hasta que un tremendo temporal lo destrozó a principios del siglo pasado. Un heredero del propietario trató de rehabilitarlo más recientemente, construyendo un dique de contención del mar, pero problemas de concesión administrativa, burocracia y corruptelas complicaron su reapertura, hasta el punto de que una soberbia edificación, con enormes posibilidades, quedó finalmente abandonado a su triste suerte, desvencijándose poco a poco, hasta ser irrecuperable. Una lástima.

A pocos kilómetros se encuentra su capital, Mandraki. Hermoso pueblo costero, como esos pueblos blancos que engalanan de blanco y alegría nuestra costa de Cádiz. La mar se estrella con fuerza en sus negras rocas volcánicas, atizada por un meltemi fortachón. En cuanto los miles de turistas ocasionales que cada día son vomitados en ella en múltiples galeones y ferris zarpan todos puntualmente, a toque de corneta, a las 15,30 h, el pueblo recupera la serenidad, la belleza y la calma. Cierran las tiendas y restaurantes dedicados a estos turistas ocasionales y quedan las tabernas locales y el paseo libre para deleite de los pocos que transitamos.

Nisyros Halki y Symi
Que parecido con los pueblso gaditanos

Por último, esta isla tiene una tercera ciudad, Niki, similar a cualquier otra Chora del Egeo, pueblo encaramado en lo más alto de una abrupta montaña, al abrigo de posible invasores y piratas, desde el que se contempla la caldera de un inmenso cráter.

Nisyros Halki y Symi
La costanera de Mandrakis (Nysiros) es muy luminosa

Un poco más al norte llegamos de nuevo a Kos, que está magníficamente ubicada en medio del Dodecaneso, lo que proporciona alternativas para dirigirse a unas u otras islas, en distintos rumbos y optar por una u otra derrota, en función de los vientos dominantes en cada momento (aunque en verano el más habitual es el meltemi del noroeste) o de la intensidad de estos, que nos permiten alcanzar más norte cuando sopla sur o meltemi suave, o nos obligan a navegar con él cuando sopla norte, para no tener que sufrir innecesariamente.

Como, además, al igual que Rodas, tiene aeropuerto internacional, la tomamos como base para embarcar y desembarcar a los amigos que nos visitan. Ambas cuentan con una marina propiamente dicha, lo que nos facilita poder hacer reparaciones, conseguir repuestos, o irnos a pasear o a conocer la isla sin sufrir por si algún vecino nos levanta el ancla al levantar la suya y pone en peligro nuestro barco.

Kos, a diferencia de las islas más pequeñas y remotas, tiene muchos resorts, playas y entretenimiento para el turismo de masas. Otra alternativa para romper rutinas, como no y comprobar la diferencia de concepto, vida y vacaciones entre unas islas y otras. En la diversidad está el gusto.

Seguimos haciendo nuevos e interesantes amigos. En esta ocasión hemos compartido conversaciones y excelentes momentos con una pareja de irlandeses afincados en UK, otra de alemanes que parecen españoles por lo simpáticos que son y una familia divertida de británicos que por ser el reportero del Financial Times han vivido en medio mundo. Encontramos más españoles que otros años. Algunos con gran experiencia en estas costas como Li y Josito, barceloneses que intentaron fallidamente dar la vuelta al mundo y posteriormente optaron por el mediterráneo desde hace una década, lo que les convierte en grandes conocedores de estas costas. Agradecemos sus sugerencias y consejos.

Los habitantes de las pequeñas islas del Egeo están acostumbrados a estar lejos de todo, de los elementos de consumo, habitual para nosotros, en grandes centros comerciales o de ocio, o de los centros de poder o de oportunidades de empleo. Su vida es simple y tradicional, y sus opciones de trabajo y de vida no ofrecen muchas alternativas. Por eso la gran emigración y diáspora por el mundo de muchos de estos sacrificados isleños, muchos de ellos excelentes navegantes.

Todo ello conforma carácter. Son conscientes de que tienen todo limitado, que tienen que aprovechar todo y ser austeros en el consumo y uso de los recursos, como nosotros cuando emprendemos una larga travesía en barco. Cuidan mucho sus escasos recursos, porque no siempre es fácil reponerlos. Nos gusta como son y con qué muestras de sincero cariño nos reciben los que nos conocen cuando regresamos de nuevo a su isla. Orgullosos de que nos guste.

Celebrando con amigos 1024x768 - Por Nisyros, Halki y Symi con amigos
Celebrando con amigos

Que satisfactorio es el reencuentro con viejos amigos e ir conociendo y descubriendo nueva e interesante gente.

Disfrutando de tabernita en Mandraki con las amigas uruguayas - Por Nisyros, Halki y Symi con amigos
Disfrutando de tabernita en Mandraki con las amigas uruguayas

Hoy leo una interesante noticia que me hace preguntarme ¿por qué los medios no seleccionan más noticias de lo que importa a la sociedad y a la vida diaria presente y futura de la gente, en lugar de centrarse en asuntos políticos cortoplacistas, de escaso interés real, que no son tanto gestión de la cosa pública, sino esencialmente reflejo de ambiciones personales y partidistas?

Hay avances tecnológicos, científicos muy interesantes para la sociedad, así como graves problemas estructurales que afectan a todos y que requieren de investigación, cambios de comportamiento o consensos amplios que apenas son tratados. Por citar un ejemplo, los relativos al medio ambiente como la incapacidad de manejar la basura provocada por el consumo descontrolado de recipientes plásticos, o el aumento de plásticos que se vierten en el océano (se estima que al ritmo actual pronto habrá más plásticos que peces en la mar).

Hoy llama mi atención una entrevista con un físico británico que recibe el premio de la fundación BBVA fronteras del conocimiento. Este investigador alerta de la subida del nivel del océano, que en las cinco últimas décadas ha subido más que en los dos últimos milenios. Según su modelo, si no se actúa para detener esta progresión, en 50 años más podrá ascender hasta medio metro, lo que supondría unos efectos devastadores en zonas costeras, afectando a millones de personas en países enteros, como Bangladesh o las Maldivas (que desaparecerían), o a ciudades como Manila, Venecia o Roterdam.

Es asombroso ver como los glaciares están menguando en una progresión acelerada, afirma; concluyendo que, si no se reducen las emisiones de CO2 y prosigue el aumento de las temperaturas de nuestras aguas, la subida de su nivel será muy destructivo. Hay que escuchar más a los científicos.

Otro día excelente con vientos moderados 1024x768 - Por Nisyros, Halki y Symi con amigos
Otro día excelente con vientos moderados

Con esto nos despedimos! Hasta la siguiente crónica.

Kos, 16 de julio de 2019.
Autor: José Muro.

Flickr imágenes de primeras impresiones del Dodecaneso

Si quieres ver todas las imágenes de Nisyros, Halki y Symi, podéis encontrarlas en nuestra coleción de álbumes.

 

2 comentarios

  1. EDUARDO dice:

    Gracias Jose por compartir, es un balón de oxigeno ver esas fotos preciosas de las costas griegas, la verdad que invita a ir a conocer, menuda labor de promoción turística que les haces. Son fotos preciosas, la de los pulpos en el tendedero mi favorita, y tenemos que poner todos mas atención a los científicos por las generaciones futuras, los plásticos en el mar, y la subida del nivel del mar, son problemas sociales que afectan a toda la humanidad por igual. Da igual banderas, y credos todos lo vamos a sufrir por igual. Gracias por señalarlo y concienciar del problema.

    • Proa Itaca dice:

      Muchas gracias Eduardo. Especialmente porque en tu actual situación tengas la voluntad de dedicar atención a mis crònicas. Te mando un gran abrazo y mi deseo de que pronto superes este problema. Estoy convencido de que así será. José

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