Riqueza del Dodecaneso. Apuntes sobre esponjas y volcanes

Riqueza del Dodecaneso. Apuntes sobre esponjas y volcanes

Riqueza del Dodecaneso

Seguimos aprendiendo y reconfirmando las primeras impresiones que en su momento recibimos de este país, paraíso para navegantes interesados en descubrir lugares auténticos e islas remotas, poco contaminadas aún por el aluvión de visitantes habitual hoy en día en tantos otros lugares.

Los griegos nos demuestran continuamente que no son necesarias tantas marinas y puertos estructurados como se han construido en otros lugares del mediterráneo. Las islas ofrecen innumerables posibilidades de fondeos, puertos naturales, pequeños diques antiguos y pantalanes sin sofisticación ni apenas inversión económica, pero que no por ello dejan de ofrecen seguridad y buena protección.

En una conversación con un amigo griego, vecino nuestro de pantalán, que nos tomó las amarras y con quien cenamos y charlamos en animada conversación, aludimos a la alta concurrencia, a cualquier hora del día en los cafés, gente contemplativa a la que no parece importarles o preocuparles el trabajo o la eficacia. Nos respondió literalmente: “quizás seamos algo vagos, pero no somos un pueblo de esclavos, históricamente hemos sido y somos un pueblo libre”. Están muy orgullosos de su pasado histórico de pensadores y creadores en una época en la que el trabajo material lo ejecutaban los esclavos y en consecuencia aún mantienen en gran medida una concepción relajada de la vida y del trabajo. No le dan la importancia que nosotros. Practican el dolce far niente.

Por otra parte, observamos que casi todo se resuelve mediante una amplia red de contactos. Como la autoridad apenas existe ni se deja ver, al tiempo que la administración es poco eficaz o resolutiva, la sociedad civil funciona para suplir las carencias de aquella. De este modo, acudiendo a la red se van resolviendo los problemas que se presentan. Casi nadie espera nada del Estado.

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Aguas turquesas en muchas bahías

La amalgama cultural de estas islas es enorme y da lugar a multitud de matices, fruto de una historia rica y convulsa en la que se entremezclan señores y trúhanes, piratas y campesinos, ambiciosos y resignados, soberbios y humildes. Siglos bajo poderío de italianos, de otomanos, de cruzados y de griegos conforman este crisol.

Hemos comenzado esta quincena en la sorprendente ciudad de Lakki, capital de Leros, por cuyas calles transitan muchos emigrantes, probablemente camino a otros países de Europa con más oportunidades. Algunos nos miran con extrañeza. Un fresco viento del noroeste nos empuja por varias bahías en la isla de Kalimnos, históricamente rica por concentrar la casi totalidad de buceadores recolectores de esponjas de todo el mediterráneo, vendidas durante décadas por todo el mundo.

Muy encajonada entre altas montañas está Palionisos, buen refugio ante fuertes vientos, donde un par de tabernas detentan una docena de boyas para el amarre. Mas tarde recalamos en Vathi, coqueta y protegida bahía, como su propio nombre indica (profunda, en griego). Precioso muelle, con capacidad para no más de media docena de veleros con amarras muy largas porque el calado en el muelle no pasa de un metro y medio, lo que nos obliga a bajar del barco por el dinghy moviéndolo agarrados a un cabo que va de la popa al muelle.

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El harbour master de Vathi, Kalimos con un ingenioso gorro, homenaje a la tradicición de esponjeros de la isla

Kalimnos es desde la antigüedad la isla de las esponjas por excelencia y en su capital, Pothia, aún queda una ahora empequeñecida flota dedicada a su recogida. Las suaves esponjas naturales, invertebrados animales vivos como los corales o las medusas, forman colonias en el fondo del mar y pueden vivir hasta 200 años. Ya Homero las cita en la Odisea. Las hay de muchas especies, pero las más cotizadas eran las del mediterráneo.

Hoy en día apenas quedan y han sido sustituidas en los mercados por otras procedencias (Filipinas, el mar rojo o el caribe) y por las sintéticas. Su gran demanda durante decenios trajo gran riqueza a estas islas.

Durante muchos siglos los buceadores se desplazaban a los bancos en pequeños barcos de en torno a 12 metros de eslora, en los que durante la temporada veraniega recolectaban. Se sumergían primero a pulmón, ayudados por un lastre y llegaban a descender a profundidades entre 10 y 70 metros.  Mas tarde, embutidos en un traje de buzo, con una anticuada escafandra, conectados al compresor del barco mediante una manguera, llegaban a superar esas profundidades. Podéis imaginar lo arriesgado de la misión y la cantidad de lesiones y accidentes ocurridos a causa de respirar aire a presión durante tantas horas.

No necesitamos alejarnos del puerto para conocer personajes singulares. Hoy se nos acercó un señor quien, en correcto castellano nos saludó al ver el pabellón español y nos contó que es marsellés, nieto de griego y que llegó aquí navegando con su mujer y su hija, hace nueve años. Su barco se llama Soleá porque es un apasionado del flamenco. Como la niña, entonces de tan solo nueve añitos quería ir a clase con mas niños, la escolarizaron en Kalimnos. Algunos años más tarde su mujer les abandonó y ellos dos, padre e hija, se quedaron en el barco y siguen viviendo aquí. Parecen felices.

Nos da algunas pautas e indicaciones sobre la ciudad. Cuando paseamos por el puerto y vemos el estado cochambroso que presenta su barco, no damos crédito a lo que vemos. A diferencia del aspecto atildado que ellos mostraban, el velero presenta un estado lamentable de abandono y dejadez….

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Amarrados en Pothia, Kalimnos

Continuamos rumbo sur al abandonar Kalimnos a la desértica Psérimos, para pasar la noche fondeados en una recoleta bahía de su costa oeste, Ormos Vathi, donde estaremos protegidos del fuerte viento del noreste, antes de seguir avanzando, a escasas millas de la costa turca, a recoger a un buen amigo navegante en Kos, donde, como tendremos que regresar, dejamos para mejor ocasión la exploración de la isla. La primera impresión que recibimos no es la mejor: demasiados turistas y chiringuitos.

Estas remotas y perdidas islas son un pozo de sorpresas, aunque no tanto como las que aparecen en los diarios. La mayoría de los titulares y contenidos de la prensa se limitan a tratar temas de política, economía, deportivos o culturales de rabiosa y efímera actualidad, que quedan obsoletos o pierden su interés a las pocas horas de publicados. Algunas son escritas con rigor y profundidad y la mayoría sin el suficiente sustento ni análisis. Pero buceando por las páginas interiores a veces uno encuentra otras noticias sorprendentes e incluso increíbles. Aquí van dos de ellas que prefiero no comentar sino tan solo reproducir y dejar que cada uno las valores.

La primera me la envió ayer  mi gran amigo Rafa, fino analista que observa la realidad desde su atalaya algo alejada de la mediocridad reinante. Dice así: “Hoy es noticia por aquí que en no sé qué colegio han prohibido jugar al balón en el recreo para así forzar a niñ@s a relacionarse «en igualdad». El año pasado leí algo semejante en un panfleto de la Secretaría de la Mujer del Gobierno Andaluz. Pero hoy los dogmáticos ya han pasado de las palabras a los hechos. 

La segunda la encontré hace unos días en la edición de Madrid del periódico El Mundo: “El Consejo General de Enfermería denunció ayer la celebración el pasado martes por la noche de una fiesta en la famosa discoteca madrileña Fortuny en la que azafatas semidesnudas disfrazadas de enfermeras ofrecían chupitos en unas jeringuillas gigantes, «en un ataque más a la dignidad de la mujer y la profesión.” El local publicó en sus redes la imagen de las disfrazadas enfermeras con un escueto uniforme con cofia y minifalda y enseñando ropa interior de forma explícita roja y de encaje. Amén de banalizar el rol de los profesionales sanitarios y relacionado con el consumo de alcohol, el Consejo ha manifestado su repulsa e indignación por la imagen ofrecida en la fiesta temática Crazy hospital (hospital loco).” Sin comentarios.

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Disfrutando de plácidos vientos. Aún no llegó el meltemi

Volviendo a la navegación, en agradable ceñida, con un viento aparente de 15 nudos, dando bordos y disfrutando de lo bien que navega en estos rumbos exigentes nuestro FENQUE, tras 32 millas en lo que, en un rumbo directo, sin bordos, se hubiera reducido considerablemente, llegamos a fondear a una bahía en una extraña isla, llamada Gyali, donde hay una enorme cantera, la mayor de piedra pómez de Europa.

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Fondeo en Gyali, frente a la enorme cantera de piedra pómez

De este surrealista paisaje cruzamos unas millas al frente, a la isla de Nisyros, que en medio de su entorno arbóreo tiene un volcán activo, a cuya se puede profunda caldera se puede acceder a pie, en la que los olores y fumarolas de azufre hacen sentir que más abajo de nuestros pies la tierra arde y vive. En varias ocasiones vomitó fuego sin avisar.

A quienes penséis navegar por estas aguas, os recomendamos el fondeo en el muy plácido puerto de Paloi, en Nisyros, en el norte desde donde visitar la ciudad costera de Mandraki, en la que el puerto está reservado para barcos de cargados de turistas que vienen a pasar unas horas. A las 15,30 todos esos catamaranes y goletas desaparecen y la preciosa chora queda tranquila. La isla, como todas las pequeñas volcánicas, tiene un encanto especial.  

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Mandraki , Nisyros recuerda a Mikonos pero sin gente

Por último, los vientos nos llevan a Symi, cuyo puerto, Gyalos, en forma de U, rodeado por sus casitas venecianas de diferentes colores pastel, le dan merecida fama de ser el mas hermoso del Egeo. La rocosa y elevada isla tiene unas bahías escarpadas en su costa este con aguas muy profundas que requieren de largas cadenas de fondeo y en las que, a pesar de su belleza, cuando sopla el meltemi no es aconsejable pernoctar ya que los vientos se aceleran de modo violento.

Al sur de la isla se encuentra una protegida bahía, Panormitis, totalmente cerrada salvo por su estrecha boca de entrada, donde nos quedamos un par de noches. Durante el día llegan varios barcos con fieles que vienen a visitar el Monasterio que se erigió hace 200 años en honor del arcángel San Miguel, patrón de los navegantes en Grecia, de gran devoción en este país de marinos y pescadores. Por la noche todos desaparecen y solo quedan unos pocos veleros envueltos por las luces del Monasterio y de su campanario y el tañer de las campanas marcando las horas. 

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Fondeados en Paloi, Nisyros

Rodas, 17 de junio de 2019.
Autor: José Muro.

Flickr imágenes de primeras impresiones del Dodecaneso

Si quieres ver todas todas las imágenes de la riqueza del Dodecaneso, entrar en este enlace.

Podéis ver además todas las fotografías organizadas por lugares en nuestra colección de álbumes.

 

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